Os dejamos el segundo post de consejos para planificar la declaración de renta de 2017.

Vamos a ver que podemos hacer si hemos transmitido una vivienda, podemos aplicar deducciones por vivienda habitual y si tienes un piso en alquiler.

Has transmitido una vivienda:

  1. Si has transmitido tu vivienda habitual, en principio deberás tributar por la ganancia obtenida. No obstante, si has pactado un calendario de pagos y el último supera el año, podrás imputar el beneficio obtenido según sean exigibles los cobros.
  2. Si has transmitido la vivienda habitual en 2017 obteniendo una ganancia patrimonial, considera la posibilidad de reinvertir el importe obtenido en la misma en la adquisición de otra vivienda habitual para no tributar por dicha renta. Eso sí, debes de tener en cuenta que la reinversión has de realizarla en un plazo máximo de 2 años desde la fecha de transmisión y que, si no la realiza en el mismo 2017, deberás comunicar en la renta de este año tu intención.
  3. Si donas una vivienda, aunque el coste fiscal para el donatario pueda no ser significativo en función de la Comunidad Autónoma donde radique la vivienda, el donante deberá tributar por la ganancia que, en su caso, obtenga, salvo que este tenga 65 o más años.
  4. Si una vez cumplidos los 65 años quieres obtener liquidez, vendiendo tu vivienda habitual no tendrás que tributar por la ganancia patrimonial producida. En caso de que la vivienda sea un bien ganancial y alguno de los cónyuges no haya llegado a esa edad, te puede compensar aplazar la operación hasta que ambos tengan cumplidos los 65. En caso contrario, deberá tributar el cónyuge que no cumpla el citado requisito por la mitad de la plusvalía.
  5. Si transmites una vivienda que no es la habitual, o cualquier otro bien o derecho, y tienes más de 65 años, no tributarás por la ganancia patrimonial, hasta un máximo de 240.000€, si constituyes con el importe obtenido una renta vitalicia a tu favor.
  6. Si has transmitido un inmueble urbano adquirido entre el día 12 de mayo y 31 de diciembre de 2012, podrás reducir la renta obtenida en un 50 por 100, siempre que no lo vendas a un familiar.
  7. Si has transmitido una vivienda que fue adquirida antes de 1995, puede reducir la ganancia obtenida en su transmisión con los llamados coeficientes de abatimiento. La cuantía máxima del valor de transmisión de los elementos patrimoniales de un contribuyente en su vida, para poder aplicar estos coeficientes, es de 400.000€. Por esto te conviene aplicar los coeficientes solo a la transmisión que proporcionalmente incorpore una mayor ganancia patrimonial.

Deducciones por vivienda habitual:

  1. Si adquiriste tu vivienda habitual antes de 2013 y dedujo por ella, tienes la suerte de poderte aprovechar todavía de la deducción por inversión en vivienda. Por ello, cuando calcules el coste fiscal de tu Renta 2017, puedes rebajar ese importe agotando el límite de 9.040€ entre intereses y capital amortizado del préstamo que utilizaste para pagarla y conseguir un máximo de deducción de 1.356€.
  2. Si estas casado bajo el régimen matrimonial de gananciales, siendo la vivienda habitual de ambos cónyuges, puede ser interesante declarar individualmente para disfrutar de una base de deducción de hasta 18.080€ y deducir cada uno 1.356€.
  3. Si te venias aplicando la deducción por vivienda, este derecho se mantiene aunque muera uno de los cónyuges, siempre que el inmueble continúe constituyendo la vivienda habitual del cónyuge supérstite y de los hijos.
  4. Si vives de alquiler desde antes de 2015 y te has deducido por este concepto, puedes aprovechar el régimen transitorio de la deducción por alquiler de vivienda habitual. En estas circunstancias, siempre que esté en los límites de base que la norma establece, te convendrá no cambiar de casa, utilizar las prórrogas del contrato y, si se terminan, también podrá seguirse deduciendo si vuelve a firmar un contrato con el dueño del piso, incluso aunque modifique el importe y el plazo del contrato. Tienes que tener en cuenta que tu Comunidad Autónoma puede regular deducciones para el inquilino.

Tienes un piso en alquiler:

  1. Si vas a alquilar un piso, en principio y por motivos fiscales, te interesará más alquilárselo a una persona física para vivienda permanente que a una persona física para despacho, que a una entidad (salvo que en el contrato se especifique que es para vivienda de algún empleado de la misma en concreto) o que alquilarlo como apartamento vacacional. Todo ello para no perder la reducción del 60 por 100 del rendimiento neto.
  2. Si el piso lo alquilas por temporadas no tendrás derecho a reducir en un 60 por 100 el rendimiento neto, y tampoco si además de alquilar la vivienda prestas servicios de hostelería o limpieza.
  3. Si eres propietario de un inmueble alquilado y tienes que acometer algún gasto relacionado con el mismo en 2017, siempre que los ingresos superen a los gastos, le conviene anticipar gastos. De esta manera diferirá parte de la tributación a 2018.
  4. Si parte del año el inmueble no ha estado en alquiler, tendrá que imputar renta por ese período de tiempo y no serán deducibles los gastos proporcionales a dicho período, salvo los de reparación y conservación destinados a preparar el inmueble para su posterior arrendamiento.
  5. A la hora de determinar los gastos, no te olvides de incluir la amortización del 3 por 100 del mayor valor del precio de adquisición o del valor catastral de la construcción, así como las amortizaciones de los bienes muebles alquilados conjuntamente con el piso.