Esta semana vamos a tratar un asunto que empieza a generar mucho interés entre la opinión pública en general, y las autoridades tributarias en particular: ¿cuando utilizamos plataformas online, tipo Wallapop, Catawiki o eBay, para vender nuestros bienes personales hay que pagar algún impuesto, por parte del comprador y/o vendedor?

La respuesta a lo anterior es clara y contundente: SI

En efecto, la venta entre particulares de bienes situados en territorio español (si los bienes están en territorio extranjero, cuando el obligado al pago tenga su residencia en España) siempre ha estado gravada por el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITP-AJD) en su modalidad de Transmisiones Patrimoniales Onerosas (TPO), con independencia del medio (plataformas online, aplicaciones para móviles, etc.) utilizado para ejecutar la venta.

El tipo que se aplica con carácter  general para estas operaciones es del 4% del valor de la venta que tiene que pagar el comprador del bien. El tipo general puede variar de una comunidad autónomo a otra ya que el ITP-AJD es un impuesto cedido.

¿Y el vendedor? ¿Tiene que pagar algo?

Con el vendedor hay que ver si el dinero obtenido por la venta de los bienes usados tributará en su IRPF. 

La normativa del IRPF nos indica que las ganancias patrimoniales con motivo de transmisiones patrimoniales onerosas (las ventas) habrán de computarse por su valor de transmisión menos el valor de adquisición.

Ejemplo:

Adquirimos un bien por 1.000 € y pasados unos años los vendemos por 500 €, técnicamente estaríamos perdiendo 500 €, pero las autoridades fiscales señalan que no se computarán como pérdidas patrimoniales (…) las debidas al consumo (uso habitual y obsolescencia habitual). Por lo tanto, no podríamos computar como pérdida patrimonial los 500 €.

¿Si siempre ha existido este impuesto por que las autoridades tributarias no han llevado a cabo un mayor control del mismo?

Por la complejidad de perseguir las operaciones entre particulares cuando los bienes que se venden no necesitan inscribirse en un registro público, como es el caso de los inmuebles que se inscriben en el Registro de la Propiedad o de los vehículos que se inscriben en la Dirección General de Tráfico.

Así hay que tener en cuenta que las opciones de rastreo de las ventas que hagamos utilizando plataformas online son mucho mayores, permitiendo con ello a la administración un mayor control y seguimiento de las obligaciones tributarias derivadas de las ventas entre particulares.